Love

Junio 11th, 2008

Heart

Excepto una pequeña reflexión sobre la amistad, no solía hablar de amores en este blog. De forma opuesta, la adolescencia habla del amor. De hecho, es un tópico común y en cierto modo principal de la adolescencia en sí.

Cuando crecemos, aprendemos. No sólo aprendemos asignaturas del cole, aprendemos a ser mayores. Aprendemos sentimientos, aprendemos comportamientos y formas de pensar, aprendemos sobre lo que nos rodea, aprendemos a enamorarnos. Uno de los principales recuerdos de la infancia suele ser el primer amor. El noviete que tuviste en 2º de Primaria, que te llevaba la mochila hasta casa y con el que ibas al parque, o ese chaval que te regalaba chocolatinas y flores esperando que le prestes atención en 6º. ¿No lo recuerdas? Estoy seguro de que la mayoría de los mayores (valga la redundancia) sí. De hecho, después de ese primer amor pueden venir otros.

Cuando pasas unos cursos más. Ya eres más grande. Sabes más cosas. Y viene el siguiente enamoramiento. Incontrolado, ya que es cuando el corazón agarra con firmeza a la consciencia y te arrastra hacía esa persona tan especial. Aquí las cosas se ponen más serias, aunque suele depender de tí. Puedes pasarte semanas y meses sin saber como acercarte al sujeto o a la sujeta de tus deseos. O sincerarte ante él o ella al dia siguiente. Después es cuando viene o una felicidad, o una tristeza. Felicidad por estar al lado de la persona que querías, aunque nadie te dirá cuanto tiempo lo estarás. O tristeza por sentirte rechazado. Aun así, no pasa nada. Todavía es un juego. Todavía estás aprendiendo a amar, aprendiendo a enamorarte y expresar tus sentimientos. Todavía te quieres sentir Kate Winslet “volando” en manos de Di Caprio en el Titanic. Algo bonito y romántico, claro. Aunque acabe llegando un momento en el que entiendas que eso es una ficción.

Llega un punto en el que ya eres mayor. Muchas cosas cambian. Enviar esa notita arrancada de una libreta cuadriculada con la directa pregunta de “¿Quieres salir conmigo?” rodeada de corazones repasados con tu boli rojo no te ayudará de mucho ante ese compañero de clase en la universidad. Ni tampoco ante la preciosa señorita sentada en una mesa justo al lado de la tuya en el bar de siempre. Ahora el amor es algo más difícil. Tienes que aprender a ser romántico, aprender a demostrar tu romanticismo con elegancia, ser delicado, amable, suave, directo y firme. Las cosas se complican. Lo que no cambia, es la esencia. Sigue ahí.

En fin… ¿Qué puedo opinar yo del amor? Soy un adolescente. Todavía. Todavía estoy aprendiendo. Disfrutar de la infancia es esencial, porqué solo ocurre una vez. Por mucho más que se aplique al resto de la vida, ser mayor ya es una definición. Por mucho espíritu de niño activo que se tenga. Aunque… también es una etapa interesante. Es cuando ya has aprendido. Puedes aplicar tus conocimientos a tu vida diaria, o reservártelos. ¿Buscar novia y casarse? Tienes un control sobre tu vida. Puedes hacer lo que quieras. Puedo proseguir como soltero hasta los 30 o salir con alguien antes. Eso es lo que pensaré dentro de unos años. Elecciones y destinos, como no.

Al fin y al cabo es algo normal. Nacer, reproducirse, morir. Llega el momento en el que hay que relacionar esta reflexión con el curso de la vida, pero prefiero dejarlo a los elegidos que van a la facultad de filosofía. Comeros el coco vosotros, que prefiero seguir aprovechando mi “infancia”. Que no me queda mucha. Además, como me acaban de recordar, cada cual vive el amor a su manera. Que también es cierto.

Audio: You’re Beautiful - James Blunt


4 comentarios para “Love”

  1. fany, el Junio 11, 2008 9:54 pm

    me da a mi que hay una señorita que te ronda la cabeza :P

  2. Zitun, el Junio 11, 2008 9:59 pm

    Claro, y como soy uno de esos necesitados que condensan la sociedad juvenil actual, no puedo resistirme a desahogarme en mi propio blog, ante las “miradas del público”. :D

    En realidad simplemente era un tema del que no hablé nunca en éste blog. Y quería intentarlo.

  3. dansekoko92, el Junio 11, 2008 10:40 pm

    Ya, ya… excusas… ¿Cómo se llama? Tienes un don para la escritura muchacho. Lo sabes ¿no? Seguro que ya te lo han dicho!

  4. Zitun, el Junio 11, 2008 11:03 pm

    Gracias por lo del don, y acabas de demostrar la razón por la que llevaba tanto tiempo sin hablar de este tema. Siempre relacionais la adolesencia con lo de estar necesitado. Es… un prejuicio. :D

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