El consumismo y las grandes marcas
El consumismo está en cada rincón de la actualidad. En las últimas décadas, gracias a la producción masiva (que de por si conlleva un incremento de la oferta), la mentalidad del mundo ha cambiado casi que enteramente. “Compro, luego existo“, sería la definición correcta de un comprador compulsivo, de los que cada dia hay más y más en éste mundo. Según puedo leer, más del 25% de la población ya están dominados por el consumismo, adoptando un estilo de vida que en el pasado era exclusivo de ricos.
Eso tiene sus consecuencias, sobretodo a nivel social; aumentan las diferencias entre países desarollados y los del tercer mundo e incluso en los mismos paises desarollados se crean bolsas de pobreza. A nivel personal, el consumismo hace desaparecer a las personas. No literalmente, sinó a un nivel más que nada de valor social: una persona atrapada por el círculo consumista acaba confundiendo lo que es con lo que posee. Perdiendo su identidad. Y eso es muy grave. También se puede asociar con la droga: es común que una persona consumista se sienta desgraciada cuando no pueda conseguir lo que desea. Pero, cuando lo tiene, la satisfacción no tiene porqué aparecer. Así aparece un efecto consecutivo: si al comprar no se llega a la felicidad, se compra más. Esto se relaciona con la archiconocida frase de “el dinero no da la felicidad“.
Además, las grandes marcas se aprovechan de todo esto. La publicidad, repaldada por el efecto general del consumismo, se dedica a bombardearnos por todas las vías posibles. No hay ni un solo dia en el que no se vea ningún anuncio. Y la única solución para no ver publicidad es quedarse encerrados en una habitación sin conexión a Internet, ni televisión ni radio, pero tampoco es viable. Así que no queda más que seguir.
Seguir pasando al lado de enormes carteles anunciando un nuevo cochazo 4×4 de lujo; seguir viendo como el ingenio de las agencias publicitarias se supera a si mismo en otro anuncio de la tele para ganar unos cuantos millones más; seguir viendo a compradores compulsivos atentos a todos esos carteles y anuncios, ansiosos por conseguir el producto que aparece en ellos, y esperar a que llegue algún dia en el que la publicidad afloje un poco, sea más moderada y posible de evitar.
Guardado en Fotografía, reflexiones |4 comentarios para “El consumismo y las grandes marcas”
Deja un comentario







Juas! que triste es leerte y darme cuenta de la razón que llevas! si no lo conseguimos, nos sentimos mal… pero cuando ya lo hemos conseguido ni nos inmutamos…
Un beso!
La idea optimista es que el mundo podría cambiar, pero sufriría mucho mientras lo hace :)
La verdad es que sí, estamos invadidos de publicidad pero bueno… ¿Qué se le va a hacer?
Ni idea. ¿Revolucionar el mundo?